Para comprender lo que realmente ocurrió en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, hay que escuchar la voz de las mujeres. Entre las ruinas de Berlín, cuando el orden se había derrumbado por completo, fueron ellas quienes sostuvieron la supervivencia cotidiana mientras los hombres, derrotados y desorientados, parecían incapaces de hacerlo.
La autora de este estremecedor diario vivió en primera persona la caída de la ciudad en 1945. Su testimonio, publicado por primera vez en Norteamérica en 1954 gracias al crítico y periodista Kurt W. Marek —a quien confió el manuscrito—, se convirtió en un documento excepcional sobre aquellos días. Esta edición incorpora además el epílogo de Marek y una introducción de Hans Magnus Enzensberger.
Lejos de relatar un caso aislado, el libro retrata la experiencia compartida por millones de mujeres: la lucha por sobrevivir entre escombros, sin agua, sin gas ni electricidad, acosadas por el hambre y el miedo; y, tras la batalla, enfrentadas a la brutalidad y la venganza de los vencedores. Un testimonio único, directo y profundamente humano sobre uno de los momentos más oscuros de la historia europea.
Para enterarse de lo que en realidad ocurrió en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, hay que preguntárselo a las mujeres. Y es que, entre las ruinas, los hombres demostraron ser el 'sexo más débil'. Así lo ve la autora de este libro, que vivió el final de la guerra en Berlín. Sus observaciones aparecieron publicadas por pri-mera vez en Norteamérica en 1954, gracias a Kurt W. Marek, crítico y periodista, a quien la autora confió el manuscrito. Ahora Anagrama recoge, además del epílogo de Marek, una introducción de Hans Magnus Enzens-Berger. En este documento único no se ilustra lo singular sino lo que les tocó vivir a millones de mujeres: primero la supervivencia entre los escombros, sin agua, sin gas, sin electricidad, acuciadas por el hambre, el miedo y el asco, y, posteriormente, tras la batalla de Berlín, por la venganza de los vencedores.''> reseña de usuario
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