En casa de Esther y Juanjo compraron un aparato para poder escuchar a la hermana pequeña cuando están en otra habitación. El artefacto provoca interferencias y Esther comienza a escuchar unas inquietantes conversaciones telefónicas. ¿Será verdad lo que piensan? ¿Acaso andan tras la pista de un secuestro?
En casa de Esther y Juanjo han comprado un emisor-receptor para oír el llanto de la hermana pequeña desde una habitación a otra. El aparato provoca interferencias y Esther comienza a escuchar unas inquietantes conversaciones telefónicas. Estamos tras la pista de un secuestro.
Advertencia: Las existencias de nuestro sistema no son precisas al 100%, por lo que antes de dirigirte a una de nuestras sucursales, te recomendamos que llames por teléfono para confirmar su disponibilidad.