«Hitler midió hasta dónde podía llegar […] Las figuras que podían resistir se encontraban en el exilio, encarceladas o asesinadas. El único camino que quedaba […] era la clandestinidad…»
No hay episodio en la historia contemporánea de Occidente que despierte tanta aversión y horror como el nazismo. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar si su ascenso pudo haberse evitado. Más allá de la cúpula que planeó y orquestó el aniquilamiento masivo con técnicas modernas y procesos burocráticos sofisticados, millones de personas permanecieron en silencio durante su consolidación política y, sobre todo, durante los años de persecución y exterminio. En este contexto, figuras relevantes —artistas y pensadores— tomaron partido en la resistencia o al servicio de la propaganda, y se enfrentaron a la disyuntiva de ser congruentes o no con los principios morales más elementales.
De Richard Strauss a Brecht, pasando por Mann, Zweig, Kokoschka, Benjamin, Adorno, Einstein, Fritz Lang, Vasconcelos, entre muchos más, este libro da seguimiento a aquellos intelectuales que —por convicción, por oportunismo, por abyección o por temor— se sumaron a la consolidación de uno de los regímenes más brutales que hayan existido y justificaron o ignoraron la violencia, pero también da cuenta de aquellos que, arriesgando su libertad y su vida, resistieron y mantuvieron su brújula moral frente a la barbarie.
Jacobo Dayán, una voz de autoridad en temas relacionados con memoria, verdad y justicia en un mundo en crisis, analiza en Brújula moral la relación entre el arte y los movimientos intelectuales del siglo XX con el totalitarismo, al tiempo que muestra las inquietantes semejanzas con algunas de las tensiones que atraviesan nuestro presente.
Advertencia: Las existencias de nuestro sistema no son precisas al 100%, por lo que antes de dirigirte a una de nuestras sucursales, te recomendamos que llames por teléfono para confirmar su disponibilidad.